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¿Un nuevo paradigna de la ciencia?

     

La ciencia se ha topado con una barrera importante que, de hecho, limita su camino hacia el conocimiento del universo y de sus leyes. La física cuántica nos dice que el observador por el simple hecho de observar, cambia el resultado del experimento, encontrando siempre lo que espera ver. Esto es una barrera, porque el método científico postula que para considerar como válidos los resultados de cualquier experimento, estos tienen que ser uniformes con los resultados que obtendría cualquier otra persona, en cualquier otro lugar y siguiendo el mismo procedimiento .


Tal vez no resulte evidente dónde está la barrera, pero no tenemos que profundizar mucho para darnos cuenta de que si el pensamiento tiene un efecto en el experimento, entonces personas que piensen de otra forma, no podrían obtener el mismo resultado, aún siguiendo el mismo procedimiento. La física cuántica introduce la ciencia en el mundo de lo subjetivo. Y para seguir por este camino y poder penetrar los misterios del universo, es necesario que nos separemos del método científico clásico, puesto que excluye todo el mundo subjetivo. No es de extrañar que debido a este método, la tecnología, hija de la ciencia, se haya desarrollado solamente en lo material. Sólo ahora, gracias a esta nueva visión, estamos descubriendo ese universo subjetivo interior y desarrollando métodos para manejarse dentro de él.


Hay muchas supersticiones científicas. El paradigma que nos presentan las leyes de la física Newtoniana, no llega a explicar muchos de los fenómenos que ocurren a nuestro alrededor. Mientras ésta nos dice que la materia es lo real, Einstein, con su fórmula E=mc2, nos dice que todo es energía, que la materia en realidad está compuesta de espacio vacío en el que ocurren unas vibraciones energéticas. La energía, al reducir su vibración, se convierte en materia.


Hace ya más de 75 años, la física cuántica nació de la necesidad por explicar lo que estaba ocurriendo en la materia cuando la mirábamos muy de cerca. Cuando buscábamos saber de qué estaban hechas sus partes más pequeñas, nos hemos encontramos que, en realidad, no había partes; sólo energías que vibran.

No es de extrañar que pedir al pensamiento científico, que reconsidere algo tan básico y tan fundamental como es su propio método, encuentre resistencia. Sin embargo  aferrarse a las ideas y a los procedimientos del pasado sólo puede dejarnos atrapados y limitados por ellos.


Si miramos a la historia de la ciencia, nos damos cuenta de que cada descubrimiento importante ha venido a desmontar un entendimiento erróneo que hasta ese momento sosteníamos. Mirar el pasado de nuestra ciencia es mirar cómo los errores humanos se van deshaciendo uno a uno. Desde esa humildad, no podemos sino dar paso a pensamientos nuevos; aunque remuevan los cimientos  sobre los que ahora creemos sostenernos. En cada paso adelante, siempre ha habido grupos que no han sabido desmontar su entendimiento previo de las cosas para asimilar un nuevo paradigma; y se han quedado aferrados a una realidad cada vez menos demostrable.

La física cuántica nos pone en contacto con un mundo subjetivo que para muchos parece un cuento de hadas. Es difícil invertir el paradigma por el cual nos hemos guiado toda una vida. Si siempre habíamos pensado que lo que creemos es el resultado de nuestras experiencias, ahora hemos descubierto que la causa y el efecto estaban invertidos; puesto que las experiencias son en realidad el resultado de todo lo que creemos.

En estas páginas se ofrece información de cómo se pueden utilizar estos descubrimientos de la física cuántica y de la biogenética; cómo usar tu pensamiento para que tus experiencias sean más lo que deseas. Si decides utilizar estos métodos, ten en cuenta que la mente es un sitio muy "grande",  por donde circula mucha información, y que hasta ahora sólo la hemos usado muy superficialmente. Aprender hacerlo mejor, no es labor de un día; en realidad no es nada difícil, y además puede resultar muy divertido.

Felicidología presenta, yendo más allá de las barreras que nos marcan los métodos de la ciencia actual, una forma lógica de mirar lo que ocurre en nuestra mente. Lo que ocurre en tu mente no es igual que lo que ocurre en la mía, pero la forma de mirarlo y el criterio para entenderlo, sí puede ser el mismo; puesto que la información, como ya sabemos los científicos desde hace mucho tiempo, se organiza de acuerdo con sus propias leyes.

En estas páginas no se pretende atiborrar al visitante de información científica, sino más bien se trata de exponer conceptos muy íntimos y personales. Estamos hablando de lo que ocurre en tu mente, en un sitio donde sólo tú, en tu individualidad, puedes estar. Tenemos que concederle al pensamiento la realidad relevante que tiene. Muchos dividen el mundo en real o imaginario; como si la imaginación no fuese real, como si el pensamiento fuesen menos que real, como si la consciencia que sentimos dentro de nosotros no existiese.

El pensamiento Newtoniano nos dice que las ideas salen del cerebro y, por tanto, tienen su fuente en la materia. Sin embargo, esto no deja de ser una superstición, pues la ciencia aún no sabe de dónde surgen estos pensamientos ordenados y relevantes. Solamente se puede observar cómo se activan nuestras neuronas, pero la ciencia no ha encontrado qué es lo que hace que se activen. Tal vez tengamos que plantearnos que el cerebro es un sentido como el ojo: de la misma forma que en la retina se dibujan las imágenes que vienen de fuera, en nuestro cerebro se dibujan los conceptos, que vienen de dentro y de fuera.

Y cuando se dice "dentro" no se hace referencia al interior de nuestro cuerpo; puesto que los conceptos y los pensamientos no son materia, ni la requieren para ser lo que son. Es evidente que el pensamiento y la conciencia existen en el universo. Ha llegado la hora de mirar hacia dentro y descubrir qué hay en ese 90% de la mente, que la ciencia nos dice que no estamos usando.

Bienvenido a la aventura más bonita y enriquecedora de tu vida.